Educar desde cachorros es la clave

Educar desde cachorros es la clave

En estas fechas muchos de vosotros habréis recibido un regalo muy especial. Desde Mascout somos conscientes de que la llegada a casa de un cachorro supone un cambio en nuestra vida, desde aquí pretendemos con estos consejos que este cambio sea lo más llevadero posible y que esta nueva etapa que ahora comienza sea gratificante tanto para el nuevo miembro de la familia (el cachorro), como para nosotros.

Un cachorro es un animal con unas necesidades y unas conductas propias. La mayoría de los problemas de conducta que padecen muchos perros adultos, tienen su origen en el periodo de cachorro. Y no porque los propietarios deseen que sus animales no se comporten correctamente, si no simplemente por la falta de información que tienen al adquirir un cachorro.

Es importante cuando nos decidimos a acoger a un nuevo compañero, asesorarnos bien de cuál puede ser la mejor mascota para nuestro estilo de vida, disponibilidad horaria, espacio donde vivimos, entorno familiar… Sin duda alguna, nosotros como profesionales con experiencia, podemos asesoraros en la raza que mejor se adapte en vuestro entorno familiar e informaros de cuales son las conductas y necesidades propias de cada raza.

Una vez llegado el cachorro a casa, es muy importante realizar una buena socialización. Es decir, que nuestro perro conozca el entorno en el que deberá vivir lo antes posible, así como al mayor número posible de personas y otros perros. Si no lo realizamos rápidamente (antes de los 3 meses de edad del cachorro), nuestro perro puede mostrar miedo de la gente, otros perros o estímulos urbanos (si vive en la ciudad). Y podemos pensar, «con la edad mejorará». Cuidado, la falta de socialización, el miedo, puede ser que no desaparezca con la edad, si no que empeore. Por ello es tan importante trabajar a fondo durante las primeras semanas, para acostumbrar al cachorro a todos los nuevos estímulos.

Alguien dirá, «pero no puede salir porque no lleva vacunas». Es cierto que no puede quizás ir andando por la ciudad, pero puede ir en brazos, puede acompañarnos a casa de amigos, familiares… puede ir a zonas de menor riesgo y así ir conociendo a gente y todo tipo de estímulos.

Si nos encontramos frente a la situación que nuestro compañero ya muestra temor de la gente, de perros, o de los ruidos, no esperemos a que llegue a ser adulto sin pedir ayuda. Tratar a un cachorro que tiene déficits de socialización, tiene mucho mejor pronóstico que tratar a un perro adulto. En muchos casos si el animal es joven podemos llegar a curarle de sus fobias, mientras que si llega a adulto, podremos mejorarlo, pero quizás nunca desaparezcan por completo sus miedos. Y hablando de la edad, muchas veces pensamos que un perro de 1 año es aún cachorro y esto no es así en la mayoría de las razas. Un perro de un año es como una persona de 18-20 años. Así cuando decimos tratar rápidamente hablamos de animales de menos de 6 meses. Recordemos de nuevo que la edad natural de socialización son los primeros 3 meses, así que cuanto más nos alejamos de esta edad más difícil será conseguir la desaparición de las fobias en el animal.

Por eso, ante cualquier conducta que nos preocupe de nuestra mascota, el mejor consejo que les podemos dar es que consultéis cuanto antes. Que no dejéis pasar el tiempo porque los cachorros, al igual que pasa en nuestra especie, son como esponjas, y es en estos primeros meses donde se forma su futura personalidad.

Para ayudar en esta etapa, hemos puesto en marcha nuestros Cursos de cachorros para los que tenéis perros de 2,5 a 6 meses de edad, con el objetivo de:

  • ofreceros los conocimientos para entender, educar y convivir con el perro.
  • conseguir que los cachorros sean sociables con las personas y con sus semejantes, y así evitar posibles problemas de conducta en su desarrollo.
  • iniciarles mediante el juego y las recompensas en la educación básica (sentado, tumbado, quieto, acudir a la llamada….)

¿Por qué hacer un curso de cachorros?

Pensar que un cachorro a los 4-5 meses ya es como un niño de 5 años, y al año (dependiendo un poco de la raza) ya podemos hablar de un joven adulto de unos 18-20 años. Su desarrollo es mucho más rápido y los primeros meses de vida son muy importantes y determinantes para enseñar las conductas de convivencia para toda la vida.

Si un cachorro antes de los 4 meses de vida no está con perros, de mayor puede tener miedo o comportarse de forma agresiva. Lo mismo pasa con la gente, sólo que entonces los problemas pueden aparecer a partir de los 3 meses.

Por todo ello y porque la experiencia nos lo ha demostrado después de todos estos años, animamos a todo el mundo a realizar un curso de cachorros, ya que es el mejor momento para aprender y es una manera divertida de empezar una relación saludable con vuestras mascotas.

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